- Sabor cítrico y refrescante: el limón aporta una acidez vibrante que se equilibra con un ligero toque de dulzor.
- Alta efervescencia: la soda brinda burbujas finas que hacen la bebida ligera y muy refrescante.
- Muy refrescante: se sirve bien fría con abundante hielo, ideal para climas cálidos.